La Consultoría de Empresas y Otras Profesiones

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Cada vez es más común la consultoría empresarial. La oferta ha crecido en variedad, a través de la invasión de nuevas esferas de servicios y de una gran cantidad de profesionales dispuestos a brindar consultoría empresarial.

Infraestructura profesional de la economía de mercado

Para funcionar sin problemas, la economía de mercado ha de disponer de una infraestructura de servicios profesionales bien desarrollada, fiable y eficaz. La infraestructura total abarca muchos otros servicios aparte de la consultoría empresarial, que brindan apoyo a la misma clientela, sea esta privada o pública, con inclusión de empresas mercantiles, administraciones, organizaciones sociales y personas individuales. Se prestan igualmente servicios entre sí.

La aceleración de los cambios estructurales aumentaron la demanda de profesionales tales como: abogados, banqueros de inversión, consultores de empresas y otros. Fusiones y adquisiciones, privatizaciones, nuevos canales de comercialización, la apertura al mundo globalizado, las operaciones financieras trasnacionales, etc… son tópicos que atraen a los profesionales a relacionarse comercialmente con las empresas.

La consultoría de empresas se ha extendido y ha evolucionado mundialmente en este contexto. Se ha modificado en una relación recíproca con otras profesiones, constituida por competencia y cooperación.

La competencia y la colaboración dentro del campo profesional

Una de las principales características del ámbito profesional actual es la dura competencia a las que se enfrenta, no sólo dentro de la misma profesión, sino también entre ellas cuando hay aspectos compartidos.

Es común la disputa por la competencia exclusiva en nuevas esferas de mercado. Cuando se comenzaron los procesos de privatización de empresas estatales, los colegios de abogados, los consultores empresariales, y algunos estudios contables y entidades de inversión se disputaban una posición destacada en su gestión. La gestión moderna del riesgo se disputa punto a punto en los consejos profesionales de ciencias económicas.

Cuando la labor es de carácter interdisciplinario, una empresa puede decidir establecer una nueva línea de servicios en un sector al que no corresponde su profesión estrictamente. De esta manera la empresa se convierte en multiprofesional. El desafío de brindar un servicio equivalente al que ofrece una empresa especializada es esa rama se puede abordar o invirtiendo en el reclutamiento de personal especializado, o en la subcontratación o realización de alianzas con dichos competidores.

Es así como también surgen relaciones de cooperación entre profesionales. La idea es no perder al cliente, y por ello suele ser mejor idea compartir la renta que genera el cliente, que ofrecerle un servicio integro pero de una baja calidad. Así también lo piensa el cliente; no está interesado en estas disputas profesionales. Si un consultor de empresas no puede prestar ese tipo de servicio con sus propios recursos, una colaboración bien organizada con otras profesiones dará la solución. Siempre debe predominar el interés del cliente.

Ejemplos de colaboración

Los consultores de empresas colaboran estrechamente con los abogados, por los aspectos y repercusiones jurídicas de sus recomendaciones.

Otro sector con numerosos vínculos es la auditoría. Cabe alegar que la auditoría en el sentido estricto de la palabra, es decir, la verificación y certificación de registros contables y de informes financieros no es una consultoría. Sin embargo, está sólo a un paso de la consultoría. Los auditores que hacen un juicio de valor de los registros e informes de la organización cliente necesita cada vez más de una colaboración de consultores empresariales.

Los consultores técnicos (ingenieros y profesionales en materias “duras”) constituyen un amplio y diversificado sector que proporciona conocimientos técnicos en áreas como la ingeniería civil, industria de la construcción, arquitectura, agricultura, planificación urbana y rural, ingeniería mecánica, ingeniería química, informática, etc… Cuando sus servicios son requeridos, por más que sea por un período muy breve, la colaboración se hace absolutamente necesaria para continuar.