El consultor interno

el consultor interno en su empresa

Su empresa puede tener un consultor sin que usted lo sepa.
Esta asociación se da cuando un profesional o grupo realiza los mismos servicios de un consultor externo desde una ubicación dentro de la estructura de la organización.

Algunos de ellos son servicios consultivos en el pleno sentido de la expresión; es decir, su función consiste en intervenir a título consultivo a petición de un ejecutivo de categoría superior o de un director de la empresa. Estas dependencias suelen tener el nombre de “planeamiento” o “servicios empresariales”; también funcionan en compañías más pequeñas como áreas innominadas dentro del departamento de contabilidad, auditoría o estrategia comercial.

La tendencia actual

La expansión de la consultoría interna ha sido notable en los últimos años. Es común hallar en las grandes corporaciones equipos de profesionales realizando tareas de consultoría. La tendencia se observa por igual en servicios de consultoría generalistas y especializados.

No se conoce el número total de consultores internos, pero probablemente sea muy grande. Los consultores internos empezaron a crear sus propias asociaciones profesionales, y varios órganos de consultores externos los han reconocido. Ya en 1976 en Instituto de Consultores de Empresas del Reino Unido incluye en su definición de consultoría a los profesionales independientes, siempre y cuando respeten los principios de consultoría de imparcialidad y objetividad.

Servicio prestado por una persona o personas independientes y calificadas en la identificación e investigación de problemas relacionados con políticas, organización, procedimientos y métodos; recomendación de medidas apropiadas y prestación de asistencia en la aplicación de dichas recomendaciones.

Las ventajas y críticas

La figura de consultor interno es muy requerida por las sociedades mercantiles. Dada la gran utilidad que les provee un servicio de consultoría, es deseable incorporarlo a la estructura. Con frecuencia, se considera la consultoría interna como la forma más apropiada de tratar problemas que requieren un profundo conocimiento de relaciones internas sumamente complejas y de las trabas que existen en las grandes organizaciones. Asimismo, el ahorro económico es muy importante si se va a hacer uso del servicio en forma intensiva y continua.

La principal crítica al consultor interno es su subordinamiento a los intereses de la empresa y falta de experiencia en otras sociedades, lo cual conduciría a recomendaciones sesgadas. Esto sucede si la dirección de la organización y el consultor interno no definen con claridad las funciones y responsabilidades mutuas del cliente y el consultor dentro de una organización.

Si la función y la situación del consultor interno están definidas de manera adecuada y son respetadas, se realzará de modo considerable la independencia, objetividad y credibilidad de este servicio.